Un duelo muy intenso desde el arranque, dos equipos que juegan muy bien al fútbol, que intentan dañar al rival mediante jugadas colectivas y que se sienten a gusto con la posesión de la pelota.
La primera chance del encuentro fue para Los Patos, un mano a mano en los pies de Micaela Colavita, donde la arquera, Valentina Scioli, se lució tapándola con el pie y evitó el uno a cero tempranero. Minutos después, en un fallido rechazo de la defensa de Amigos Unidos, la pelota quedó flotando en el área, y un agarrón a una jugadora de Los Patos, terminó en tiro penal.
Acomodó la redonda desde los doce pasos la 10, Micaela Colavita, y con la tranquilidad que la caracteriza dentro del campo de juego, la colocó al palo derecho de la arquera. Era el uno a cero y merecido.
Amigos Unidos no tardó en reaccionar y enseguida tuvo un mano a mano, pero el palo les dijo que no a las Cuervas. Ya cerca del final del primer tiempo, Colavita corrió por la banda derecha, y culminó la jugada con un lindo gol por arriba de la arquera. Dos a cero y el dominio del partido.
En el segundo tiempo, el encuentro fue ida y vuelta, muy físico, friccionado y con mucho roce. Se peleó la pelota en todos los sectores de la cancha, y se crearon menos situaciones de peligro por ambos bandos.
Los Patos aprovechó todo el partido la velocidad y el desequilibrio de Sofía Bibbo, que tuvo un trabajo destacado, siendo una de las figuras. Y también se resalta el sacrificio de Agostina Guerra y Eugenia Neubauer, como de todo el equipo. Por parte de Amigos Unidos, Melina Caro, fue la que más intentó con un par de disparos de media distancia. Y la que puso la pelota al suelo, y trató de hacer jugar al equipo. Finalmente, un dos a cero de Los Patos para llegar a la cima, y de a poco, soñar con ser tricampeonas.





