– ¿Cuáles son tus primeros recuerdos con el fútbol?
Mis primeros recuerdos sobre el fútbol son desde muy chica, les pedía a mis papás festejar mis cumpleaños en salones que tuvieran canchitas, y me pasaba todo el día jugando a la pelota con los chicos. Ya más grande, a los 17 años, comencé a jugar los famosos ‘papis’, y fue ahí donde empecé a entrenar en Sportivo, en donde conocí a muchas de las chicas con las que hoy seguimos juntas. A nivel competitivo, comenzamos a jugar en cancha de 7, participando en torneos locales y de la zona (Mar del Plata, Vidal, Tandil). Con el tiempo, logramos dar el salto a cancha de 11, y el primer torneo lo jugamos en Balcarce, en la cancha de Boca. Desde ahí en adelante nos enfocamos 100% en el fútbol 11, compitiendo en Mar del Plata, hasta que en 2022 decidimos incorporarnos a la Liga de Balcarce. Fue un proceso de mucho crecimiento y aprendizaje, tanto a nivel individual como grupal.
– ¿Qué espacio ocupa este deporte en tu vida? ¿Qué significa para vos?
El fútbol ocupa una gran parte de mi vida. Familia, amigos y fútbol son pilares que no pueden faltar. Es un deporte que requiere mucho tiempo y dedicación, y cuando competís sabés que los fines de semana van a estar destinados a él, lo que a veces implica perderte cumpleaños, reuniones familiares y otros momentos. Además, en mi caso, disfruto mucho de entrenar y constantemente busco mejorar, ya sea en lo físico o en lo técnico, complementando con otras actividades.
Para mí, el fútbol es mi cable a tierra. Es el momento en el que puedo desconectarme de todo lo demás y enfocarme solo en la pelota. Más allá de ser un deporte, el fútbol te enseña muchas lecciones de vida: la resiliencia, la importancia de caerse y levantarse cuantas veces sea necesario, y cómo enfrentar desafíos tanto dentro como fuera de la cancha.

– ¿En qué posición de la cancha te sentís más cómoda jugando? ¿Extremo por derecha, izquierda o libre en el frente de ataque?
Si me hubieras hecho esta pregunta hace varios años atrás, te habría dicho que mi posición preferida era extremo por la derecha. Pero con el tiempo pude ir incorporando diferentes aspectos al juego y hoy en día me siento cómoda en cualquiera de esas posiciones, ya sea extremo por derecha, izquierda o libre en el frente de ataque. Aunque, por un tema de perfil, siempre termino inclinándome un poco más hacia la derecha. Al final, no tengo problema en jugar en la posición que el técnico considere que puedo aportar más al equipo y hacerle más daño al rival.
– Tus características o virtudes como jugadora, y una faceta del juego que te gustaría mejorar.
Es difícil describirse a uno mismo como jugadora, pero principalmente me destaco por mi velocidad, soy una jugadora rápida con mucha llegada al área rival. Siempre hay cosas para mejorar e incorporar, en lo individual seguir trabajando mi pierna inhábil. Si bien la fui mejorando con el tiempo, sé que todavía hay mucho por mejorar y que es importante para ser más completa como jugadora y tener más variantes durante el juego.

– Hacés muchos goles, pero también asistís mucho a tus compañeras, ¿qué preferís?
Es difícil elegir entre una u otra, ya que ambas son acciones fundamentales para un delantero. Obviamente, convertir goles siempre es algo que a todos nos gusta, porque es el objetivo final del juego y da mucha satisfacción personal. Pero con el tiempo también aprendés a valorar y darle la misma importancia a las asistencias. A veces, un pase bien dado, que deja a una compañera en posición de gol, puede ser igual de determinante para el resultado del partido. Al final, el fútbol es un deporte colectivo, y aunque los goles son muy importantes, las asistencias y el trabajo en equipo son igual de esenciales para lograr los objetivos.
– En un mano a mano, ¿gambetear a la arquera o definir antes?
Siempre intento definir antes, porque me siento más segura de esa manera. Gambetear a la arquera no es un recurso que tenga completamente incorporado, y no es mi primera opción en un mano a mano. Si bien el año pasado nuestro ayudante de campo, Fran Bica, me lo remarcaba constantemente como una opción a incorporar, son consejos que uno va tomando e intenta incorporarlos con el tiempo. Sin embargo, cuando llega el momento de la decisión, en una situación de juego que se resuelve en segundos, siempre elijo la opción que más seguridad me da. A veces es difícil saber si tomé la mejor decisión, pero al final la responsabilidad de elegir es de uno, y no es fácil tomarla bajo presión, sobre todo en partidos importantes.
– El gol o los goles que más recuerdes, y por qué.
En el primer año que competimos en la Liga de Balcarce (2022), el gol que más recuerdo fue contra Ferro en la cancha de Amigos Unidos. Fue un partido clave para seguir siendo punteras, y lo recuerdo por la construcción del juego que lo precedió. Empezó desde nuestra área, jugando desde abajo por el lado derecho, y terminó con un centro que yo logré conectar entrando por el lado opuesto, fue un muy lindo gol de jugada colectiva. También tengo el recuerdo de que fue uno de los goles más gritados, por lo que representaba en ese momento.
Otro gol que recuerdo fue el que marqué en 2023, en la ida de la semifinal contra Los Pinos, por su importancia y además salió un lindo gol con una definición al ángulo del primer palo.
Y el otro fue el que anoté en la vuelta de la final contra San Agustín, que fue similar al anteriormente mencionado, ambos con mucha emoción y significado en lo personal, y que nos ayudaron a acercarnos a nuestro objetivo.

– El rival o defensa más difícil que te tocó enfrentar:
El rival más difícil que me tocó enfrentar fue Aldosivi cuando competíamos en la Liga de Mar del Plata. La diferencia a nivel colectivo e individual era bastante marcada, sin embargo, es uno de los partidos que más recordamos como equipo en nuestro último año en la liga. A pesar de las diferencias, logramos hacer un gran partido y no se lo pusimos fácil al rival. Fue una experiencia que nos dejó aprender mucho y nos hizo crecer como equipo.
– ¿Qué tan importante es la parte emocional o anímica en el juego?
La parte emocional y anímica es fundamental en el fútbol. Podes tener la mejor técnica y preparación física, pero si mentalmente no estás bien, eso se nota en la cancha. La confianza, la actitud y la motivación son clave para afrontar cada partido, sobre todo en momentos difíciles. Además, el fútbol es un deporte en equipo, y el estado anímico de una jugadora puede influir en todo el grupo. Saber manejar la presión, recuperarse de un error y mantener la mentalidad fuerte marca la diferencia en el rendimiento y en los resultados.
– ¿Cuáles son tus metas para este año? ¿El objetivo es el título?
Años anteriores solía ponerme metas a nivel personal, pero desde el año pasado empecé a tomarme el fútbol de una manera más relajada y dejar de hacerlo. Este año, mi intención es seguir creciendo como jugadora y aportar lo mejor al equipo. Por supuesto, cuando competimos, el título siempre es un objetivo, pero también creo que lo más importante es el camino para llegar ahí. Necesitamos volver a las bases, a lo que nos hizo salir campeonas invictas en nuestro primer año y luego bicampeonas al siguiente. Tenemos que consolidarnos nuevamente como equipo y recuperar esa identidad que el año pasado perdimos. Después, si hacemos las cosas bien, los resultados llegan. También hay que ser conscientes de que en el fútbol se pierde más de lo que se gana, y aprender a manejar eso es clave.
– ¿Cómo describís o definís al equipo de Los Patos?
Somos un equipo unido y con experiencia, con una base de jugadoras que lleva años jugando juntas. Esa continuidad nos dio un gran recorrido y nos llevó a conocernos mucho dentro de la cancha. En nuestros mejores momentos, supimos ser un equipo fuerte y con identidad. Este año, el desafío, desde mi punto de vista, es volver a consolidarnos y recuperar esa esencia que nos llevó a ser campeonas. Sabemos que cuando trabajamos juntas y con un mismo objetivo, somos un equipo difícil de vencer.

– ¿Qué nos podés contar sobre tu experiencia en la Selección de Balcarce?
Mi experiencia en la Selección de Balcarce fue muy linda. Aunque no conseguimos los resultados que esperábamos, tener la oportunidad de enfrentarse a las mejores jugadoras de otras ciudades, es importante para saber dónde estamos parados y para tener un roce completamente distinto al que uno tiene en la liga local, jugando cada fin de semana. Es una experiencia que te permite ver qué tan lejos o cerca estamos del nivel de otras ciudades, donde llevan muchos años formando jugadoras. Lo más importante es que este fue el primer paso para seguir trabajando y desarrollando el fútbol femenino en nuestra ciudad

– ¿Ves un avance en el Fútbol Femenino?
Sí, claramente hay un avance en el fútbol femenino desde el 2022 hasta ahora, aunque todavía queda mucho camino por recorrer. La mayoría de las jugadoras que estamos en primera empezamos a jugar de grandes, y eso se nota. Los partidos suelen ser muy físicos y no tienen un juego fluido, los equipos no se destacan por tener una identidad de juego. En mi opinión, esto se debe a la falta de técnica, creo que es fundamental apuntar a formar desde las categorías inferiores, porque es en esa etapa donde se tiene la mayor capacidad de absorción para el aprendizaje. Cuando uno ya es grande, aunque le dedique mucho tiempo a mejorar aspectos técnicos, obviamente cuesta mucho más.
– Tus recuerdos o momentos más felices en el fútbol:
Mis recuerdos más felices en el fútbol definitivamente son las dos veces que salimos campeonas, pero sobre todo el primer campeonato en 2022, cuando lo logramos siendo invictas. En ese momento, instantáneamente se me vino a la cabeza todo el recorrido y lo que costó obtener ese título: todos los años que competimos en Mar del Plata y en donde perdimos la mayoría de los partidos. Recuerdo que llegaba a mi casa y, en lugar de preguntarme cómo me había ido, me preguntaban cuánto había perdido. Todo ese trayecto valió la pena, nos hizo crecer como jugadoras y como equipo. Hay una frase muy cliché, pero muy cierta “tarda en llegar y al final hay recompensa”.

Algo que quieras agregar, decir:
Simplemente puedo decirles a las chicas que están empezando en este deporte tan lindo que le metan con ganas a los entrenamientos, porque es la clave para mejorar día a día. Pero, sobre todo, que disfruten del proceso. Con el tiempo y el trabajo, los resultados llegan, y cuando lográs alcanzar ese objetivo máximo, te das cuenta de que todo el esfuerzo valió la pena.





